Celebrando el Día del Blog

Desde el año 2005, el 31 de agosto se celebra el Día Internacional del Blog. De acuerdo a lo que pude conseguir, Nir Ofir, un bloggero israelí decidió que la celebración fuera el 31 de agosto por el parecido que encontró entre los números 3108 y las letras de la palabra “blog”.

En este día todos los bloggeros debemos dedicar un post a los 5 blogs que creemos deben ser recomendados, preferentemente de una temática diferente a la propia. Esto con la finalidad de promover la cultura de los blogs.

Por mi parte, son muchos los blogs que he leido que podría recomendar pero he decidido nombrar y recomendar blogs de personas que conozco, o que al menos he tratado. Todas personas sencillas, de gran corazón y que con un espacio sencillo han logrado llevarme ahí una y otra vez. So, sin más preámbulo, aquí les dejo mis 5 recomendaciones:

  • Mi primera recomendación va para el blog de un panita muy panita que conocí en Twitter (bueno, creo que todos los que colocaré los conocí ahí jajaja!) y que se ha ganado una fiel seguidora de su TL y su blog. Fléndiga, es el blog de Jeisson Castillo (a.k.a @JeissonCastillo), es un blog bastante personal en el que aflora su fléndiga personalidad.
  • La siguiente recomendación es el blog de Enriqueta Lemoine-Massie (a.k.a @enrilemoine). SavoirFaire, es un exquisito blog en el que podrán encontrar las más variadas y sencillas recetas con una fotografía que, si son como yo, les provocará salir corriendo a prepararlas sólo para ver si les queda igual.
  • El blog de Mazaguaritox, El Blog de un Twitter Bot, está básicamente dirigido a los usuarios de Twitter. En este blog encontrarás muchos consejos acerca de la red social y uno que otro post acerca del harén de este ocurrente personaje que he denominado mi #botfavorito.
  • DJ Unplugged es el blog de Arturo Claro. En él encontrarán reseñas sobre la mejor música hecha en la historia, además de un post completamente dedicado a mí :D.
  • Esta última recomendación será para un blog que encontré a través del tweet de alguien a quien sigo y que a decir verdad no sé quién es ni cómo se llama pero es un blog bastante interesante. Puedo identificarme con mucho de lo que ahí escribe. Soy todo lo que me pasa es el blog de Coraline.

Como una recomendación especial, quiero mencionar el blog Club Seis, creado por Mariano Ramos (a.k.a @_Orientar_). Este blog va dedicado a la gran inciativa #ClubSeis liderada, entre otros, por Mariano, en la que desde hace unos meses un grupo de personas nos encontramos cada sábado para crear, jugar y disfrutar de las creaciones de otros, a partir de una palabra dada por nuestro moderador.

Espero que los disfruten y si tienen alguna recomendación en particular, no dejen de colocarla en los comentarios pues mucho me gustará conocerla.

Para saber más sobre el Día del Blog puede entrar aquí.

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Blog sin Humo

Quizá algunos de ustedes han notado que desde hace unos pocos días, coloqué una imagen al final del menú de opciones con la frase “blog sin humo”. Esta es una iniciativa de la gente de Pandeblog que me parece estupenda y no veo razón para no apoyarla.

A propósito de esta iniciativa y mi aporte quiero compartir con ustedes, algunas de las publicidades anti tabaco que más me han impactado y pienso deben ser compartidas.

Si hacen click aquí los llevará conocer las 50 publicidades más creativas contra el cigarrillo, y allí pueden redirigirse a la página de cada una para conocer más sobre ellas. En este otro enlace podrán encontrar otras publicidades creativas.

Los videos que aquí dejo son parte del trabajo de la gente de  www.tobaccofreeca.com, una página creada por californianos y patrocinada por el Departamento de Salud Pública de California. Esta es una de las publicidades más ingeniosas que haya visto contra el cigarrillo que, además de tener un concepto espectacular, la música es excelente.

Cuestión de actitud y de alguno que otro aforismo

Hace unos días me preguntaron en Formspring.me cuál es la máxima por la que rijo mi vida.. Esa pregunta, aún y cuando la respondí, me dejó pensando y es que no creo que sea posible dirigir tu vida en base a una máxima, a una sola norma.

En muchos casos habrán algunas con la que podamos identificarnos, e incluso sé de muchos que toman una como una marca personal. En mi caso puedo decir que todo en la vida es cuestión de actitud y de cómo decidas vivirla. No puedo decir que exista alguna máxima que determine quien soy pero sí hay algunas con las que puedo relacionar esa actitud con la que enfrento mi día a día.

Muchos son los aforismos que podría utilizar para definir mi estilo de vida y justo aquí quiero compartir algunos de los que conozco y con los que me siento plenamente identificada,

“Vive de manera tal que nunca te avergüences si se divulga por todo el mundo lo que haces o dices… Aunque lo que se divulgue no sea cierto”

“Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras” William Shakespeare

“Prefiero morir de pie, a vivir de rodillas” Dolores Ibarruri

“Lo que no te mata, te hace más fuerte” Friedrich Nietzsche

“Love All, Serve All”

“Seize the Day”/”Carpe Diem” Horacio

“No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo” Voltaire

¿Y tú? ¿Tienes alguno con el que te identifiques?

Cicatrices del Alma (I)

Hace un tiempo, una persona que conocí me preguntó sobre una de las cosas más tristes que había vivido en vida. Para ese momento, sólo un evento ocupaba ese espacio en mi vida y no supe otra manera de explicárselo a esa persona que escribiéndolo.

Hoy les comparto ese escrito.

Mi Abuela

Desde pequeña tuve una relación muy especial con mi abuela materna, siempre tuvimos una conexión distinta, algo que nadie más podía entender… Yo fui su primera nieta y por mucho tiempo única hembra…

Recuerdo las visitas a su casa todos los fines de semana, donde nos reuníamos en familia a comer y pasar un rato juntos… En su nevera siempre había postres deliciosos y lo que uno quisiera siempre lo habría y si no lo había se preparaba.

Ella trabajaba con cerámica y tenía su taller en la parte de atrás del apartamento, donde creaba, pintaba sus piezas y se perdía en ese mundo de olor mohoso en compañía de las palomas que siempre se posaban en la ventana.

Era una mujer de carácter fuerte pero hermosa y dulce como los higos en almíbar que tanto le gustaban, conmigo no fue más que esa dulce mujer, entregada, amorosa y adorada… De verdad no puedo recordar haberla visto molesta más que un par de veces.

Recuerdo verla en la mesa del comedor (mesa que posteriormente heredó mi mamá y aún conserva) cosiendo en su máquina mientras con su pierna derecha echaba a andar el motor… Era tan hábil con sus manos, cosía, modelaba piezas en arcilla hermosas y por si fuera poco pintaba en acuarela. Eso sin contar las hermosas caricias que proporcionaban.

Una de esas veces que recuerdo verla tan enojada (con una de mis tías), estaba cosiendo en esa misma mesa… Salimos del cuarto dos de mis tías y yo, con un cuatro, una guitarra y unas marcas haciendo tal escándalo y espectáculo, ella muy dura, con su cara de brava… Finalmente no le quedó otra que reír con nosotras… Cómo me gustaría poder regresar en el tiempo y ver por un huequito esa escena… Cuánto daría!

Un par de años antes de venirnos a vivir a Mérida nos fuimos a vivir con ella y mis tías… Como no había tanto espacio, me tocó dormir con ella… Cosa que me encantaba, siempre se acostaba y pegaba sus pies a los míos y me pedía que le diera calor. Me enseñó a rezar y lo hacíamos todas las noches, era un momento especial… Recuerdo su olor, un olor a talco tan suave como el algodón. Recuerdo se lo ponía al salir del baño con una mopita de un envase redondo con detalles en color crema y marrón. Tampoco puedo olvidar como rociaba su rostro con agua Evian. No fue sino hasta muchos años después que supe que era agua mineral también, siempre creí que era ese envase con atomizador para rociar el rostro.

Son tantos los recuerdos de esa época… Las noches de diciembre y ella preparando hallacas (las mejores hallacas que jamás haya comido, lo siento mami) con una organización tal que mataría de envidia a cualquiera; la puerta batiente que daba de la cocina al comedor y la campanita para llamar a Yolanda (la señora que trabajaba en su casa y aún sigue en la familia) porque no soportaba los gritos; la pintura rugosa de la pared y el banquito de la sala que puyaba nuestras nalguitas; la jarra de plata y las copas de plata con su nombre y el de mi abuelo grabados en ellas; el Granada blanco en el que me encantaba acostarme en la parte de atrás encima del asiento y dejarme caer en él en una pendiente; sus jaquecas y como los masajes de Yolanda la calmaban; su amor por El Zorro y Maverick; ese paseo a la finca donde ordeñé por primera y única vez una vaca; los viajes a Bahía del Mar donde siempre se quedaba bajo la sombra con su traje de baño y sus lentes oscuros; el trébol de cuatro hojas de plata (que ahora tengo yo); cuando me enseñó a jugar Rummy y llegué a aprender tanto que hasta le gané un par de veces y ese ruidito tan peculiar que hacía cuando se molestaba o no le gustaba algo.

Lo que más me costó de venirme a vivir a Mérida fue separarme de ella, era muy difícil llegar a casa y que no estuviera, o esperarla cuando llegara del trabajo… Me hacían falta sus fríos pies al acostarnos para darle calor… En muchas oportunidades nos visitaba y mi hermano y yo viajábamos con frecuencia a Caracas…
Para ese entonces aún no teníamos teléfono en el nuevo apartamento y comunicarnos era muy difícil de manera que siempre nos escribíamos cartas, muchas de ellas aún las conservo.

La última vez que ella viajó a Mérida tuvo que regresarse antes de tiempo pues a una de mis tías debían operarla de emergencia. Recuerdo que todo fue muy rápido y casi no nos despedimos porque regresaría pronto, esas fueron sus palabras…

Mi mamá viajó a Caracas para el bautizo de un primo y durante ese viaje a mi abuela le hicieron un examen del corazón, según el doctor todo estaba bien y la envió a casa… Al llegar quiso recostarse un poco a descansar y al rato la encontraron muerta, su corazón no aguantó el examen que le habían hecho y el doctor no se dio cuenta que había algo mal. Le dio un infarto.

En ese mismo momento yo me encontraba en el colegio, en un juego de kickingball y para el momento en el que moría me toco darle al balón… no olvidaré la fuerza que me salió en el último momento y envié la pelota lejísimo, de hecho todas las bases estaban llenas y ganamos el juego… Simplemente sentí su muerte y no me di cuenta de eso sino mucho tiempo después.

Ese día mi papá nos dijo a mis hermanos y a mí que viajaríamos a Caracas a ver a la abuela… Nos fuimos en avión a primera hora de la mañana y llegamos a casa de mi abuela paterna. Recuerdo que nos sentamos en una salita y mi mamá nos dijo que el día anterior Papá Dios había decidido llevarse a la abuela… Nunca olvidaré mi desespero, no podía parar de llorar, veía a mis hermanos llorar desconsoladamente y mi papá, mi papá tampoco podía parar de llorar, esa ha sido la única vez que he visto llorar a mi papá…

A mi hermano menor y a mi no nos dejaron ir al funeral, decían que éramos muy pequeños para eso y que era mejor recordarla como era en vida… Nunca podré aceptar el hecho de que no me dejaran despedirme de ella, no me pude despedir la última vez que la vi y tampoco cuando murió.

Al día siguiente del entierro fuimos al cementerio, su tumba estaba repleta de flores, mi mamá nos dijo que viéramos esas flores y nos diéramos cuenta que tan amada había sido nuestra abuela. Mi hermano menor sólo miraba al cielo y decía “yo no la veo”, pues siempre nos repetían que se había ido al cielo, y mi primito, que tendría como 7 años, lo único que hizo fue colocar unas monedas sobre su tumba en un acto de completa consideración al pensar que le haría falta dinero donde fuera que ella estuviera.

Yo le hablé con el pensamiento, le dije cuanto la iba a extrañar y que lamentaba no haberme podido despedir de ella, que la amaba y nunca la iba a olvidar, mientras acariciaba la tierra que se encontraba sobre su tumba… Momentos después nos encontrábamos en la oficina donde se escogen las lápidas y las inscripciones escogiendo la lápida y la imagen que se colocaría, en este caso la imagen de la Virgen del Carmen puesto que ese era su primer nombre, aunque se le conociera por el segundo. Cuando el señor preguntó si se colocaría alguna inscripción, mi mamá y mi tía dijeron que no, sólo su nombre y las fechas… Yo, que me encontraba viendo las imágenes de espaldas al señor, sin voltear dije “Siempre estarás en nosotros” y volteándome le dije (con el dedito índice parado y todo) Siempre estarás EN nosotros señor, no CON nosotros… Él con su cara impávida vio a mi mamá y a mi tía, ambas con lágrimas en sus ojos le dijeron que sí, que colocaran eso… Y así fue…

Nunca podré describir lo mucho que llenaba mi vida y el vacío que dejó cuando se fue. Sólo lamento no haberla tenido un poco más, disfrutarla un poco más. Me hubiese encantado que estuviese el día de mi primera comunión, tanto que hablamos de ese día, ella que me enseñó a rezar, a ir a misa todos los domingos, ya hoy mis creencias son otras pero para ese entonces ese fue un vínculo que unió muchísimo. Me hubiese encantado que conociera mis hijos y los viera crecer.

Compartíamos tantas cosas que nadie nunca entenderá y que nunca compartiré con nadie más…

Sé que donde estás eres feliz y estarás esperándome. Te Amo Gua Gua.

“Siempre estarás en nosotros”

Dani

Persiguiendo el “Sí”

Hace unas semanas mientras pasaba canales me encontré con una película en la que actuaban varios artistas muy conocidos y la dejé un rato a ver qué tal. Debo confesar que la trama era de lo más patética y me costaba creer que estos actores estuvieran en esa película.

Realmente vi unos pocos minutos antes de quitarla, y es que la trama redundaba en el eterno conflicto de las mujeres que se mueren porque el tipo se les proponga porque si no, no serán felices nunca en la vida, serán unas fracasadas y bla bla bla. Sinceramente apagué el televisor porque hasta ofendida me llegué a sentir al ver la actitud de uno de estos personajes.

Esto me hizo recordar a estas personas, pueden ser amigos de los padres de uno, o hasta un vecino que tuvimos hace muchos años, que si se encuentran contigo por ahí, la pregunta de rigor es “’¿Ya te casaste?” “¿Tienes hijos?”, y si la respuesta es no, “¿Y para cuándo es?”… Provoca responderles, no, me gradué, tengo un post-grado, un master´s degree, soy Ph.D, abrieron una biblioteca en la Universidad con mi nombre y construyeron una plaza en honor a mis aportes científicos pero como no me he casado ni tenido hijos soy una completa fracasada, gracias por recordármelo.

Y es que por donde uno va, pareciera que lo importante es eso. Sí, quiero tener hijos, muero por tener hijos pero quién dijo que para eso hay una edad específica. Por un lado, quiero disfrutar de mi vida en pareja a plenitud, tener la oportunidad de viajar y conocer antes de tenerlos y por otro, para eso hay que crear una estabilidad, a mí nadie me va ayudar (aparte de mi pareja) con la manutención de un niño, las cosas no funcionan como lo hacían hace 20 ó 30 años donde las mujeres a los 19 y 20 años comenzaban a tener hijos y a los 30 no habían parado. La época era otra, la calidad de vida era superior. Se nota cuando las familias antes tenían de 4 a 6 hijos con una diferencia de un año y ahora de broma tienen 2 y con 4 años de diferencia o más. También hay que reconocer que el rol de la mujer en esta época es completamente diferente, no se trata de la misma ama de casa y su vida profesional ha pasado a otro nivel

Y qué hay de los que se casan por compromiso, que porque es el próximo paso, que si “no se puede tener hijos sin estar casados” y después vemos los divorcios masivos porque no se aguantan. Realmente no creo que el matrimonio sea la solución. Respeto muchísimo a quienes toman esa decisión, de hecho puedo decir que vengo de unos padres que se aman y adoran desde el día que se conocieron, llevan 31 años casados y parecen unos recién enamorados.

Nunca he creído que un papel demuestre el amor de nadie por nadie, eso se hace cada día, se demuestra en los momentos difíciles y se comparte en los momentos felices. Se tienen los mismos compromisos, los mismos problemas y pienso que hasta existe menos presión  por hacer las cosas bien, por hacer honor a ese papel.

Por otro lado debo comentar acerca de lo que es la excepción para mí en este tema. Desde hace poco hemos visto como algunos países han ido legalizando el matrimonio entre personas del mismo sexo, y aún y cuando no estoy de acuerdo con todas estas personas que han ido masivamente a casarse pues pareciera todo un alboroto para demostrarle al mundo algo que, para mí, no es realmente necesario. Insisto nuevamente, si se quieren no hace falta tener que gritárselo al mundo.

Sin embargo, la excepción que a mi parecer aplica en este caso, es cuando estas personas deciden tener hijos, adquirir bienes y el tipo de compromisos que, por no estar casados sería de una de las partes nada más. El caso más preocupante, desde mi punto de vista, sería el de los hijos pues si una de estas personas decide ser el padre o la madre, legalmente no es hijo de la otra persona a menos que vivan en un país donde se puedan unir legalmente y así adoptarlo igualmente. Esto hasta tanto la unión libre entre homosexuales sea un hecho y se les dé la misma legalidad, de lo contrario se verán en la obligación de casarse para obtener estos “beneficios”.

En definitiva para mí el matrimonio no es lo importante, no define lo que siento por ese alguien especial. Para mí lo que importa es que saber honrar a la persona que esté a tu lado y darle el puesto que se merece en tu vida. El mejor compromiso que puedo dar es el de comprometer mi vida a compartir mi felicidad junto a la suya y demostrarlo día a día por el tiempo que sea necesario.