Quiero

No quiero ser la mujer de tus sueños, quiero ser la que esté a tu lado cuando despiertes de ellos. Quiero ser parte de tu vida y que seas parte de la mía. Quiero sonreír con tu llegada y angustiarme con tu partida.

Quiero enseñarte todo lo que sé sobre las estrellas. Quiero mostrarte la Vía Láctea, explicarte por qué a Venus le llaman la estrella del alba y del atardecer y que sepas que mi constelación favorita es la de Escorpión.

Quiero que nombres mis pecas y descubras ese lunar que casi nadie conoce. Quiero que conozcas la manera en que mi nariz hace un gesto gracioso cuando algo me avergüenza.

Quiero hacer el intento de preparar tu comida favorita y que me quede tan mal que nunca más me dejes hacerlo de nuevo. Quiero enseñarte a preparar sushi y que entiendas por qué es mejor salir a comprarlo que hacerlo en casa.

Quiero que sonrías siempre que me emociono cada vez que voy al cine porque comeré cotufas más que por la película en sí. Quiero enseñarte a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y que a veces el silencio se difruta mejor en compañía.

Quiero que en las noches de frío juntes tus pies con los míos y me brindes calor. Quiero que me odies por despertarte a las 3 de la madrugada sólo para contarte que soñé con un unicornio y que quiero que me regales uno.

Quiero que hagas el esfuerzo de pretender que me entiendes cuando en realidad no lo haces y que hagas hasta lo imposible por dibujar una sonrisa en mi rostro cuando parezca que nada lo haría.

Quiero que te enojes cuando me pongo intensa y descubras cómo manejarme en esas situaciones. Quiero abrazarme a ti cuando dudo de mí misma y me recuerdes por qué no debo hacerlo.

Quiero sentir la libertad de mostrarte quién soy y de poder comportarme como una niña cuando quiero algo y no lo consigo. Quiero que me quieras como nadie lo ha hecho y mejor aún, que no temas demostrarlo. Quiero que me digas que me amas y sentir miedo al escucharlo.

Quiero que me sucedas.

Viaje Cósmico

A un paseo por el espacio sideral la invitó, pararemos en la Vía Láctea y el calor de las estrellas te abrazará, le dijo.

– ¿Debo llevar zapatos? Preguntó. – Para nada, le respondió. No hay nada mejor que caminar descalzo sobre una supernova (no temas que no puyan), y si llegásemos a resbalar, de los hilos de plata del que cuelgan las estrellas nos asiremos para no caer.

Aceptó la invitación, luego durmieron sobre nebulosas y al despertar una estrella fugaz los recogió para llevarlos de regreso a casa.

Cosas Extraordinarias

Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la verdad.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es más fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer muchas más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar confianza y un segundo destruírla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen más éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos para aliviar mucho dolor.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de cada semana por los que no debemos preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valiso es ahora.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolveran ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mi.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento pasa rapidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlará a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, ¿qué tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mí mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansada.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: mi familia, un grupo selecto de amigo y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos que guardarlos dentro de mí.
Para ser exitosos no es necesario que hagamos sólo cosas extraordinarias.