Mirando los límites del pasado

Es increíble cómo te llegan las cosas justo cuando más las necesitas. Si hubiese visto este video hace un par de años, de seguro no me habría conmovido tanto como lo hizo hoy. ¿Que por qué me conmovió tanto? No podría dar una respuesta certera, quizá por todas las situaciones que he venido atravesando desde hace meses y que aún no paran, y quizá un poco la razón por la que he tenido este espacio un tanto olvidado.

Este video hace énfasis en lo que siempre he manifestado, “creer en nosotros mismos”. Muchas veces nos apartamos de ese pensamiento y comenzamos a mirar en el lugar equivocado, ¡y qué difícil es encontrar el camino correcto de nuevo!.

Ojalá todos tuviéramos la valentía y el coraje de esta mujer. El mundo sería definitivamente mucho mejor. “Porque no somos botes de mermelada; porque somos seres extraordinarios, diferentes y maravillosos.”

http://ted.com/talks/view/id/1116

El tamaño de las personas

Una persona es enorme para uno, cuando habla de frente y vive de acuerdo a lo que habla, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe inocente.

Es pequeña cuando sólo piensa en sí misma, y le hace creer a los otros que piensa en ellos. Cuando se comporta de una manera poco gentil, cuando no apoya, cuando abandona a alguien justamente en el momento en que tendría que demostrar lo que es más importante entre dos personas: La Amistad, el compañerismo, el cariño, el respeto, el celo y asimismo el amor

Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto contigo… Cuando trata de entenderte aunque no piensen igual.

Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca en el lugar del otro, cuando obra, no de acuerdo con lo que esperan de ella, pero de acuerdo con lo que espera de sí misma.

Una persona es pequeña cuando se deja regir por comportamientos clichés. Cuando quiere quedar bien con todos, cuando maneja a la gente como un titiritero y lamentablemente siempre hay gente que no tiene convicciones y se deja manejar….

Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez dentro de una relación, puede crecer o disminuir en un corto espacio de tiempo.

Una decepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecía ser grande.

Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecía ser ínfimo.

Una decepción puede terminar con el respeto por alguien…de muchos…

Una acción correcta puede enaltecer a otros

Es difícil convivir con esta elasticidad: las personas se agigantan y se encogen a nuestros ojos. Ya que nosotros juzgamos no  a través de centímetros y metros, sino de acciones y reacciones, de verdades o falsedades de expectativas y frustraciones.

Una persona es única al extender la mano, y al recogerla inesperadamente, se torna otra. El egoísmo unifica a los insignificantes, a los perdedores, a los falsamente llamados diplomáticos No es la altura, ni el peso, ni la belleza ni un título o mucho dinero lo que que convierte a una persona en grande… es, su honestidad, su decencia…su amabilidad y respeto por los sentimientos e intereses de los demás. Por su sensibilidad sin tamaño…

William Shakespeare

Cosas Extraordinarias

Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la verdad.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es más fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer muchas más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar confianza y un segundo destruírla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen más éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos para aliviar mucho dolor.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de cada semana por los que no debemos preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valiso es ahora.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolveran ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mi.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento pasa rapidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlará a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, ¿qué tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mí mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansada.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: mi familia, un grupo selecto de amigo y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos que guardarlos dentro de mí.
Para ser exitosos no es necesario que hagamos sólo cosas extraordinarias.

Homofobia, ¡No!

El 17 de mayo de 1990, la Asamblea Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de su listado de enfermedades mentales (en el que nunca debió haber estado). Desde entonces se celebra este día como el Día Internacional Contra La Homofobia. Sin embargo, el trabajo por el reconocimiento y la igualdad social para personas lesbianas, gays, transexuales, transgénero, y bisexuales no ha terminado.

En 76 países todavía se criminaliza la homosexualidad y se condenan los actos sexuales entre personas del mismo sexo con penas de prisión, llegando incluso a la pena de muerte en naciones como Irán, Mauritania, Arabia Saudí, Sudán y Yemen, y en algunos lugares de Nigeria y Somalia.

Ciertamente esta una lucha que se debe hacer a diario.. Es increíble la cantidad de crímenes, ataques, rechazos e incluso expulsiones dentro de la familia que se ven hoy en día por el simple hecho de tener una orientación sexual diferente a la que se ha intentado hacer ver que es la única y correcta.

Yo insto a todas estas personas que rechazan la homosexualidad a que vayan un poco más allá de los que sus ojos ven. Que reflexionen en la posibilidad de que su hermano, su mejor amigo de la infancia, o incluso su propio hijo puedan ser gays y que sencillamente no se han atrevido a decírselo por miedo al rechazo, por miedo a desencadenar una reacción violenta. Sin embargo yo creo que nada de eso haría más daño que el que se crea al tener que vivir reprimiendo los sentimientos, al tener que luchar contra lo que deseas en pro de obtener aceptación y tener la oportunidad de vivir una vida más “cómoda”.

La homofobia no es más que una real y gran ignorancia, un miedo a lo diferente.

Estamos felices de atenderte

Unos días después de publicar esta entrada me encontré con un volante en un negocio que me hizo recordarla y que en cierta forma engloba lo que al final de la nota quise decir.. Así que aquí se los comparto porque bien vale la pena leerlo.

Estamos felices de atenderte

“El camarero trabajaba en la máquina de café. Giró y colocó tres tazas vacías perfectamente alineadas en la barra.

– Observa bien estas tres tazas – le pidió el camarero.

– ¿Qué tienen de especial?

– Aparentemente nada repuso el camarero – ¿verdad que las ves iguales?

– Sí.

– ¡Pues no lo son!

Ariadna contempló expectante las tres tazas vacías mientras el hombre se ponía bien el brazalete antes de iniciar, feliz y sonriente, su explicación.

– He calculado que el contacto de un camarero con cada cliente que pide un café no supera en promedio un minuto escaso. Es el tiempo que suman el saludo y la pregunta: ¿Qué desea tomar?, lo que te pide el cliente, cuando ponés la taza sobre la mesa, la hora de pasar la cuenta y la despedida cuando se marcha. Son muchos momentos diferentes, pero el verdadero contacto entre el camarero y el cliente no supera en conjunto el minuto.

– ¿Y qué significa eso?

– ¡Significa que es una oportunidad!. Independientemente de la calidad del café, que es lo de menos, en ese minuto el camarero tiene ante sí tres opciones o, mejor dicho, tres posibles resultados que dependen de su actitud.

Tras decir eso, el camarero hizo una breve pausa para encontrar las palabras más adecuadas. Luego explicó:

– En ese minuto puedes conseguir que la persona: se marche peor de lo que ha llegado si eres grosero, o bien puede irse igual que ha venido si lo tratas con indiferencia. Pero también tienes la oportunidad de que salga del café mejor que como ha entrado si le regalas un poco de amabilidad.

– ¿Y eso es todo? dijo Ariadna sin ocultar su decepción-. Pero ¿qué tiene que ver eso con el sentido de la vida?

– ¡Este es justamente el sentido de la vida!, y no sólo para los camareros. Todos tenemos cada día decenas de pequeños y grandes contactos con los demás. Nuestro reto es conseguir el tercer resultado: que su día sea un poco mejor después de estar con nosotros. ¡Este es el desafío!. ¡El premio gordo de cada encuentro!

Al escuchar esto, Ariadna se quedó pensativa. El camarero entonces le guiñó el ojo y se despidió así:

– Y ahora debo irme, tenemos muchos días qué mejorar!

Fragmento extraído de “El laberinto de la felicidad” de Alex Rovira y Francesc Miralles