Viaje Cósmico

A un paseo por el espacio sideral la invitó, pararemos en la Vía Láctea y el calor de las estrellas te abrazará, le dijo.

– ¿Debo llevar zapatos? Preguntó. – Para nada, le respondió. No hay nada mejor que caminar descalzo sobre una supernova (no temas que no puyan), y si llegásemos a resbalar, de los hilos de plata del que cuelgan las estrellas nos asiremos para no caer.

Aceptó la invitación, luego durmieron sobre nebulosas y al despertar una estrella fugaz los recogió para llevarlos de regreso a casa.